![]()
|
|
¿Qué significa estimulación temprana?
Estimulación Temprana (E.T.) se denomina al tratamiento que reciben algunos niños entre el nacimiento y los 5 o 6 años, con la intención de prevenir, disminuir o eliminar problemas o deficiencias en diversas áreas (área del lenguaje, área social, sensorial y motriz).
¿A qué niños está dirigida?
La E.T. abarca tres grupos fundamentales de niños:
Niños de riesgo social (de ambientes socio-económicos-culturales deficitarios). Niños con alteraciones orgánicas (síndrome de Down, parálisis cerebral etc.). Niños de alto riesgo (prematuros, de bajo peso, médicamente frágiles, etc.).
En cada uno de estos grupos se incidirá de manera diferente. Hoy en día se está unánimemente de acuerdo en que es necesario estimular adecuadamente el organismo durante su período de crecimiento para acelerar el desarrollo mental, físico y social e interrumpir o corregir los efectos que traben dicho crecimiento.
¿Cuál es su importancia?
El sistema nervioso de un ser que acaba de nacer es inmaduro y fundamentalmente plástico y moldeable, de modo que el número y la calidad de las primeras experiencias que recibe resultan esenciales para su desarrollo. Si estas no se producen en un grado mínimo los déficit habrán de resultar, en muchos, casos irreversibles. Cuanto más rico es el medio a estimular en que crece un niño, mayor es su desarrollo.
¿Cuáles son sus objetivos?
Se puede hablar de por lo menos tres objetivos primordiales: Maximizar el potencial de desarrollo del niño. Prevenir el desarrollo de problemas secundarios o retrasos en el desarrollo. Informar y apoyar a padres y familias.
¿Qué profesionales abordan la intervención precoz?
La estimulación temprana está fundamentada en los aportes de varias ramas; la psicología y la psiquiatría infantil; la neurología evolutiva; la psicología del aprendizaje; y la kinesiología (medicina física y rehabilitación).
La kinesiología aporta el trabajo global de estimulación perceptivo-sensorial y motor de las reacciones posturales y su interacción armoniosa, base de los movimientos y aptitudes voluntarias normales, que sin su pleno desarrollo e integración no se pueden anticipar actividades normales. Esta tarea se realiza mediante actividades interesantes para el niño mediante juegos, canciones y el uso de elementos que llamen su atención.
El desarrollo de los niños no sólo depende del potencial que traen consigo al nacer, sino también, y muy especialmente, de los estímulos del medio ambiente que los rodean e incentivan a generar una respuesta dinámica y activa, que es parte de su aprendizaje.
Por tanto un diagnóstico precoz, seguido del tratamiento adecuado a cargo de especialistas (kinesiólogo, psicólogo, psiquiatra, neurólogo), resulta en la actualidad fundamental para la prevención de deficiencias, discapacidades y desventajas. Para eso el terapeuta debe contar con la ayuda familiar en el tratamiento y no olvidar que cada niño tiene su propio ritmo de desarrollo, es único e irrepetible y sólo se lo puede comparar con el mismo.
Lic. Mara Penna
|
Páginas creadas y administradas por
Webmaster